VALORIZA, SACYR VALLEHERMOSO Y EL SERVICIO DE LIMPIEZA EN LA UNIVERSIDAD DE CORDOBA.


VALORIZA, SACYR VALLEHERMOSO Y EL SERVICIO DE LIMPIEZA EN LA UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA.

 Diego Llanes Ruiz

Los problemas de las limpiadoras de nuestra universidad son noticia estos días en la prensa y motivo de preocupación de otro personal de la universidad ya que son personas que se han ganado en estos años el respeto y la amistad de muchos de nosotros. Este colectivo de trabajadoras es quizás el más desprotegidos de la universidad, ya que sus condiciones de trabajo y sus sueldos, que no llegan a los 600 euros mensuales, así lo muestran. Imagino que no les servirá de consuelo el saber que una parte del profesorado (los sustitutos interinos) ya están alcanzando sueldos similares a los suyos y todo ello en una universidad que dice seguir manteniendo un Campus de Excelencia internacional, el CEiA3, que no tiene financiación.

La Universidad de Córdoba en su nota de prensa, ante la manifestación de las trabajadoras afectadas en las puertas de ese rectorado, considera que es un tema que escapa a su ámbito y que cae de lleno en las relaciones entre trabajadores y la empresa que consiguió el servicio. En definitiva aunque trabajan en locales de la UCO y la empresa es financiada con dinero público, no es posible hacer nada, ya que es un servicio privatizado. Si estamos atentos podemos sacar enseñanzas de ello, ese parece ser el camino que seguirán otros servicios universitarios para salir de la crisis.

En un comunicado, la universidad lamenta “profundamente la situación existente” y utilizando la típica palabrería “reitera su disposición para el establecimiento de soluciones consensuadas, ello siempre dentro del ámbito de sus competencias.”

Lo que no dicen las autoridades de nuestra universidad es que una empresa pública que se precia de tener un programa de Responsabilidad Social, donde se pretende optimizar el uso de recursos y promoción de criterios éticos y sociales”, ha permitido que en los criterios de adjudicación del servicio de limpieza, prime sobre cualquier otra consideración la oferta económica, hasta un máximo de 50 puntos de 100, sin imponer criterios éticos y sociales en el desarrollo de una actividad que se realizará en sus espacios, y por supuesto el pliego de condiciones tampoco hace referencia a estos aspectos.

Según parece la empresa que hasta ahora desarrollaba el servicio, EULEN, había indicado que le resultaba imposible dar el servicio y mantener el empleo con el presupuesto base de licitación propuesto por la UCO, que era de 6.384.480,00 millones de euros por cuatro años. El contrato fue definitivamente adjudicado a Valoriza Facilities, S.A.U por un Importe total: 1.523.170,00 euros al año, alrededor de 6.100.000 millones por los cuatro años.

Valoriza Facilities, S.A.U. es una filial de Sacyr Vallehermoso, una de las principales empresas beneficiarias de la burbuja inmobiliaria, y que ahora están, ante el hundimiento del sector del ladrillo, moviéndose para sacar beneficios de la privatización de servicios en los sectores públicos. Para lo que parece cuentan con la ayuda de algunos políticos y gestores de lo público. En esta nueva aventura de este “empresariado español  de éxito”, su beneficio vendrá de la sobreexplotación de los trabajadores y no de la especulación de suelos. SACYR en este movimiento no está sola, se ve acompañada por otras empresas como ACS, cuya filial Clece SA ha obtenido el servicio de limpieza de la Universidad de Murcia (UMU) por 18 millones de euros por cuatro años, lo que ha significado según informa la prensa un ahorro de 1,5 millones sobre un presupuesto base de licitación de 19,6 millones. En la UCO, Valoriza ha conseguido el contrato por el precio de licitación, al proponer la UCO una cantidad tan pequeña, 6 millones de euros, el ahorro ya había sido decidido por la UCO y no por los concursantes como parece ha sucedido en el caso de la UMU. Una cantidad tan baja en la licitación es la causa y no otra, de los graves problemas que hoy tienen las trabajadoras que venían prestando sus servicios en nuestras instalaciones.

El ahorrar en el servicio que lleva a cabo el sector más desfavorecido, indica su irresponsabilidad además de su incapacidad de prever las dramáticas consecuencias que ello tendría sobre las trabajadoras del servicio de limpieza. Esta actitud de hacer pagar a otros sus culpas y/o incompetencias, en el aumento del gasto, solo es comparable a la de esos “empresarios  españoles de éxito” que tras llevar al país a una situación de crisis, ahora pretenden culpar a todos, especialmente a las clases populares, de ser los causantes de la misma y que además paguen por ella.

SACYR Vallehermoso, junto con otras empresas del sector del ladrillo, tras su fracaso en el sector inmobiliario, pretende ahora sacar partido de la privatización de la sanidad y educación pública, y para ello esperan contar con los diferentes gestores de lo público. Las universidades públicas con unos gestores que son elegidos cada cuatro años, y por tanto interinos, deberían ser los últimos en seguirles el juego. Y si alguno de estos gestores está tan interesado en abrir las universidades al mercado, les recomiendo que comiencen a jugarse sus ingresos con una aventura empresarial propia y dejen la gestión de lo público en manos de aquellos que lo consideren un servicio para el conjunto de la sociedad.

Creo que a todos se nos pueden ocurrir partidas de donde el rectorado podría reducir unos gastos similares a los obtenidos con el servicio de limpieza, pero no toman esos caminos porque afectaría a sus apoyos, clientes y mantenidos. Las limpiadoras nunca han estado ni estarán entre ellos, y solo se les ocurre lamentar la situación creada, como si el tema no fuera con ellos.

Para terminar cada vez me convenzo más de que los enemigos de la universidad pública no solo están fuera sino que están ya dentro de ella, por tanto  cada vez se hace más complicado y hasta quizás imposible su arreglo.

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